Podría contarte mil y una historias, aunque seguramente te hayas dormido con todas pero cuando veas ovejas de colores que vuelan con gafas de aviador, truenan como nubes rayos verdes y de su tripa caen salchichas que al tocar el suelo explotan... llámame.
La soledad, no está tan sola, ¿no ves que a mi no me abandona? como una tempestad que va arrancando los tejados, no sé quien me quitó lo que jamás te había dado…